Con el objetivo de crear un sistema autónomo capaz de analizar sustancias contaminantes a distintos niveles de profundidad en ríos o lagunas, Aldo Rodríguez Victoria, estudiante de la Facultad de Ciencias de la Computación de la BUAP, desarrolló para ello un prototipo de robot submarino.

 

Con este trabajo ganó el primer lugar en la Feria de Proyectos 2018 (Fepro) y el tercero en el VI Encuentro de Jóvenes Investigadores, organizado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología en Puebla (Concytep).

La inquietud de Aldo Rodríguez para desarrollar dicho prototipo no solo responde a su interés de aplicar los conocimientos adquiridos en la Universidad, sino también para contribuir a la disminución de muertes y enfermedades en animales y seres humanos por ingerir agua contaminada.

De acuerdo con un informe de la CONAGUA, el 70 por ciento de los ríos, lagunas y otros cuerpos de agua en México está contaminado en distintos niveles, mientras que el 88 por ciento de los casos de diarrea, una de las principales causas de mortalidad en menores de 5 años, es ocasionado por ingerir estos líquidos.

El diseño del robot

Enfocado en esta problemática, Aldo Rodríguez diseñó un modelo hidrodinámico que convirtió en prototipo gracias a la impresión 3D, el cual es capaz de soportar hasta 5 metros bajo el agua gracias a sus contenedores.

Adicionalmente, el estudiante acopló al robot motores que le permiten flotar, además de una serie de sensores para medir la ubicación geográfica, las baterías o voltaje del robot y la humedad interna, para que en caso de que se registre una fuga de agua dentro de los contenedores se envíe de forma inmediata una señal.

El robot submarino también cuenta con un sensor externo de temperatura para el agua, el cual verifica la velocidad en el metabolismo, difusión y reacciones químicas y bioquímicas del líquido. Un sensor interno sirve para monitorear de forma constante los componentes electrónicos y detectar así un sobre calentamiento.

Otros complementos importantes de este robot submarino es un giroscopio que ayuda a mantener la estabilidad. También tiene instalado un sensor de pH que mide el nivel de acidez del agua.

Transferencia de datos a un dispositivo móvil

Sobre su manejo en campo, Aldo Rodríguez explicó que ya ha realizado un par de pruebas que han servido para verificar el funcionamiento de la cámara que transmite en tiempo real la ubicación del robot. En cuanto a la información obtenida por los sensores, esta se analiza mediante un módulo Esp wifi que se encarga de capturar los datos para después subirlos a un servidor mediante una conexión a internet.

Una vez obtenidos los datos, se visualizarán en una aplicación móvil que también Rodríguez Victoria desarrolló, la cual contiene datos del sensor de pH y de sustancias químicas que afectan el agua. Todo esto es graficado con la intención de obtener una estadística y un punto exacto de ubicación mediante Google Maps.

El estudiante, quien concluyó el décimo semestre de la licenciatura en Ciencias de la Computación y fue asesorado por la maestra Meliza Contreras González, se mostró confiado en que su proyecto pueda seguir avanzando hasta que pueda ser probado en lagos, donde se practica la acuicultura para el consumo humano, o bien en cuerpos de agua que dotan del vital líquido a comunidades de escasos recursos.