Tecomatlán, Pue.- Campesinos de la Mixteca Poblana y alumnos del Instituto Tecnológico de esta ciudad, recibieron capacitación sobre el uso de biofertilizantes, asesoría que estuvo a cargo del investigador cubano Nicolás Lázaro Medina Basso del Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas  (INCA) de la Habana Cuba.

En su exposición, “El Uso y el Manejo de Biofertilizantes”, Medina Basso explicó que el suelo poblano se desgasta debido a que en  la agricultura se usan fertilizantes químicos, lo que genera diversos problemas, entre ellos la poca producción de la siembra, así como la contaminación al medio ambiente..


Asimismo indicó que la utilización de fertilizantes químicos en el campo ocasiona, principalmente, agotamiento de los recursos naturales, aparición de plagas y enfermedades, en cambio,  los biofertilizantes que provienen de restos vegetales, de alimentos u otra fuente orgánica y natural, son de fácil absorción por los cultivos, de menor costo y, lo más importante, ayudan a la conservación de un medio ambiente limpio.  

Ante decenas de campesinos productores de papaya maradol, jitomate entre otros, así como alumnos detalló que las características de una agricultura sostenible son la conservación de los recursos renovables, adaptación de los cultivos al ambiente y obtención de un alto nivel de productividad. Además, destacó que sus propósitos son el reciclaje de la materia orgánica y los nutrientes, y la reducción del gasto de energía e insumos.  

De hecho,  afirmó que la materia orgánica como abonos verdes, estiércoles, compostas, restos de lombrices muertas benefician a los productores al proteger los recursos acuáticos y la calidad del aire, además mejoran la productividad del suelo y reducen los costos del fertilizante comercial.

La región de la mixteca poblana será la primera en Puebla donde se aplique en la agricultura los biofertilizantes, capacitados por Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas, (INCA). En México, investigadores trabajan desde hace más de ocho años en entidades como Michoacán, Tamaulipas con excelentes resultados.

Al respecto, Teódulo Gutiérrez Torres, campesino de la localidad de San Miguel de Lozano, municipio de Tecomatlán, refirió que  al utilizar los fertilizantes químicos resulta  muy caro, pues un bulto tiene un costo de entre cuatrocientos y quinientos pesos, y apenas alcanza para un mes; en cambio el biofertilizante lo tiene en su misma parcela y puede aprovecharlo; él siembra chile criollo, tomate y jitomate y seguirá los consejos del investigador  cubano para tener mejores resultados.