Samuel Maldonado Bautista

Analizando  las condiciones y características por las que actualmente transita nuestro país, con frecuencia me salta la pregunta del qué será mejor, si lo peor  o lo menos malo?. Los últimos gobiernos han dejado marcas muy claras de sus negligencias operativo  administrativas, en las que la pobreza abunda, y la concentración de la riqueza en relativamente muy pocas familias crece desmedida y descaradamente. ¡La diferencia entre ambas es abismal!

 

Muchas de las obras realizadas, tanto en la actual administración como en los últimos gobiernos, han sido más que suntuarias; es decir aparatosas, pero realmente inútiles, en las que se invirtieron miles de millones de pesos, obras que duraron más en corregir sus malhechuras que en construirse. Solo por ilustrar, pongo dos ejemplos: uno, “La estela de luz”, localizada en el Paseo de la Reforma,  en la ciudad de México, justo frente al bosque de Chapultepec, que nos permite “admirar” y ver con mucha precisión, no la Estela, sino todo lo oscuro de  las administraciones federales pasadas.

Otro ejemplo de este tipo de gobiernos federales y estatales, inútiles, pero si muy costosos y que hemos pagado los contribuyentes, ha sido la desafortunada y costosa guerra que  contra el crimen organizado se inició y que ha provocado que el país entero pague, no precisamente las archimillonarias cantidades de dinero en su combate inútil, ,sino por los muertos que ha puesto todo el país .

Bajo éste escenario nacional, el gobierno de México y otros más de las repúblicas bananeras, critican y denuncian, y poco falta para que se inmolen en defensa de la Democracia y de la Justicia Social, la actitud ¡antidemocrática¡ del gobierno venezolano que dicen, inmola prácticamente a los habitantes de esta República Latinoamericana.

Estos países que ahora están a las ordenes del imperialismo norteño (México, Brasil, Colombia…) buscan, por intermedio de la Organización de los Estados Americanos junto con de España) intervenir mafiosamente en los problemas internos que actualmente tiene Venezuela.

Pero atrás de ellos no pueden ocultar la mano que mece la cuna. Las manos del buen vecino, mueven los títeres que siguen obedientemente su Konw how para derrocar al Gobierno Venezolano. Critican la bad  forma de gobierno que hay en  ese país al sur de nuestra frontera; el bad  Trump, aspire a cerrar el círculo a su alrededor y derrocarlo.

Ni los libertadores latinos y menos nuestro presidente, no toman nota de los miles de asesinatos ocurridos en México, pero sí las dos lamentables centenas de caídos en las trifulcas ocasionadas y patrocinadas desde el exterior, con el objetivo central de hacer caer la Presidencia de Maduro. Desde luego es vergonzoso y penoso el intervencionismo norteño y latinoamericano, pues más de una vez, las repúblicas sureñas lo han padecido. 

En el México oscuro, las tasas de muertos caídos en la guerra iniciada por el esposo de quien quiere ser candidata presidencial, suman, desde el inicio de ese atroz gobierno a la fecha, 170, 000 muertes, más otros 28, 000 desaparecidos , sin contar los que en este año  se han sucedido. Al respecto de estos miles de muertos y desaparecidos, ninguna de las repúblicas bananeras han intervenido para denunciar esta brutal desaparición o muertos  por la guerra iniciada por Calderón.

 ¿Acaso se ha acusado a éste último por los muertos,  provocadas por su estupidez?; ¡Dos o tres veces se han robado la titularidad del Poder Ejecutivo y el silencio de éstas repúblicas ha sido absoluto¡.

¿Acaso Venezuela realizó alguna intervención inadecuada o  ilegal o antidemocrática en  contra de México?; ¿acaso ha intervenido en asuntos internos nacionales?, ¿la intervención de la CIA en el problema venezolano ha sido denunciado.  Lamentable es la posición de los presidentes bananeros en el asunto de Venezuela  ¡no ven  la paja en sus ojos,  ni la viga que cargan sobre sus espaldas¡.