El fallo de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en la disputa por las prácticas de pesca en el sector atunero mexicano, refrendan el compromiso con la sustentabilidad y le abren a México nuevas oportunidades en el ámbito global, aseveró el titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), José Calzada Rovirosa.

 

En el marco de una reunión con integrantes de la Barra Mexicana del Colegio de Abogados, el secretario Calzada Rovirosa recalcó que desde 2008 y 2011 se habían obtenido fallos favorables para el atún mexicano, sin embargo, a partir de esta resolución la OMC autoriza al país a implementar medidas comerciales compensatorias.

 Señaló que se trabajará de manera interinstitucional con las demás instancias del Gobierno de la República para establecer las medidas pertinentes a los productos que se requieran.

 Indicó que la industria atunera en el país tiene un valor estimado en 743 millones de dólares al año,  genera 12 mil empleos directos y 60 mil indirectos,  y en los últimos cuatro  años ha producido cerca de tres mil millones de latas, lo que habla de una industria robusta.

Agregó que el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, tomó la decisión de soportar la presión y esperar a la última resolución de la OMC, lo cual no es fácil, y ahora tenemos la oportunidad de imponer impuestos por hasta 163 millones de dólares al año en productos que se importen desde Estados Unidos.

En el encuentro, Calzada Rovirosa destacó también que el crecimiento del sector agroalimentario ha sido un factor para el desarrollo de las comunidades y la paz social en el medio rural.

Expresó que en este rubro de la economía, en el que convergen los sectores primario y agroindustrial, laboran alrededor de siete millones de personas, tanto en la parte de producción agrícola y ganadera, así como en los procesos de empaque, agregación de valor y procesamiento de los alimentos.

 Subrayó que el sector agroalimentario representa el 8.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país, con un valor que supera los 88 mil millones de dólares al año.

 Afirmó que la apertura comercial y la competencia nos ha permitido mejorar e invertir en ciencia y tecnología en el campo, lo cual se ve reflejado en que México ya es una potencia en producción de alimentos y se posiciona en el lugar número 12 en el ranking mundial.

Actualmente, estamos en la vía de continuar con una transición de volumen hacia valor en los productos del campo, así como en diversificar y abrir nuevos mercados, como lo son Asia y, más recientemente, la Península Arábiga.

 Nuestro país, agregó, se ha consolidado como un proveedor confiable de alimentos sanos e inocuos en los diferentes mercados internacionales,  lo que nos ha permitido conseguir un saldo superavitario en nuestra balanza comercial agroalimentaria con el mundo.